Tarta de limón. Mi tarta de cumpleaños.

Parece que cuando pasa un año tenemos que mirar atrás y hacer un resumen. Creo que éste año soy incapaz de hacerlo, bueno más bien prefiero no hacerlo. Voy a darle una vuelta y voy a mirar hacia delante, voy a escribir lo que espero de estos 35 años que he cumplido. La vida nos lo pone difícil y muchas veces sufrimos más por lo que les pasa a los que queremos que por lo que nos pasa a uno mismo. Así que voy a intentar hacer un ejercicio de optimísmo y voy a pensar que os va a ir genial a todos y que lo vamos a celebrar juntos.

Tengo por ahí un amigo ciclísta que acaba de cumplir 36 y creo que aunque la vida le ha puesto la zancadilla le ha servido para darse cuenta de lo bien acompañado que está. También tengo a una amiga que sufre por su hermana pero sé que todo va a salir bien y que lo vamos a celebrar juntas mientras Telmo y Laia juegan a sus juegos imposibles. Mi hermano y mi madre que no paran de luchar en la vida, los recuerdo así desde que tengo uso de razón. En Madrid también tengo unos amigos, mi amigo fotógrafo que tiene ese don de ser diferentes a los demás y que eso le va a llevar a trabajar y mucho (ten fe amigo) y mi amiguísima que lucha contracorriente todos los días, ¡qué fuerza tienes tia!. Mi compañero de viaje tiene la dura tarea de llevar su mochila y de vez encuando tener que acarrear con la mía, sé que eso no es fácil. En Barcelona también tengo a un amigo de esos que forman parte de tu vida desde hace 20 años, a él sólo le deseo que no le falten olas y buena compañía, es el alma libre del grupo y no es el único, tengo uno por Trintxerpe que también es así y que el “joío” nunca pierde la sonrisa.  Todos sabemos que pase lo que pase este verano, si llega, compartiremos risas, anécdotas, historias y que nos sentiremos afortunado por tenernos los unos a los otros.

Eso es lo que espero para mis 35 , que no faltéis en mi vida ninguno de vosotros y muchos que no os he nombrado pero que estáis por aqui. Los 34 han sido tan grises como la Primavera que estamos teniendo aunque he conocido a unos cuantos de los que merecéis la pena y mucho. Mis metas para este nuevo número es muy claro, seguir luchando en busca de esa paz y esa felicidad que tanto añoro, sé que en algún lugar lo voy a encontrar por eso no paro de buscarla todos los días.

laia y yo

En este año tampoco todo ha sido malo pero me agarro al 35 como un gato a las cortinas, sin perder la sonrisa que aunque me salgan patas de gallo quiero que sean de eso, de reír. Más gorda, más delgada, con mejor o peor cara me acepto tal y como soy, me quiero aunque a veces me cueste y me hago fuerte en mi convicción de que lo que hago todos los días está bien, que valgo mucho y que toda esa fuerza que he tenido en mi vida no se ha perdido simplemente se ha descargado un poco.

Y como es mi cumpleaños os voy a poner una de las tartas que más me gusta. Esta tarta es como yo, ácida, suave y dulce y con carácter. Espero que sigaís estando ahí porque muchos de vosotros me haceis mucho bien. Un beso a todos y Feliz cumpleaños a mi misma.

TARTA DE LIMÓN Y MERENGUE

tarta de limon mi

Ingredientes:

 Masa quebrada con almendra (enlace)

Crema pastelera (enlace)

Para la crema de limón: 4 limones, 225 gramos de azúcar, 200 ml de agua,

100 gramos de mantequilla, 70 gramos de Maizena, 4 yemas de huevo.

Para el merengue: 4 claras y 100 gramos de azúcar glas.

 

Instrucciones:

 

Una receta laboriosa pero no dificil, si teneis tiempo y ganas os saldrá fantástica. Lo primero que haremos es hornear la pasta Brisa puesta en la tartera desmoldable, pinchada con un tenedor y con papel de hornear y garbanzos para que no suba. La hornearemos a 180 grados durante 25 minutos.

Mientras tanto haremos la crema con la receta de crema pastelera facil (pinchar en el enlace) con 2 huevos de proporción. para hacer la crema de limón, exprimiremos los limones y rallaremos uno de ellos. Lo pondremos en un cazo a hervir con el agua, el azucar y la mantequilla. Dejaremos como una tacita de agua con zumo de limón a parte para diluir la maicena. cuando hierva bajaremos el fuego y añadiremos la maicena diluida poco a poco, sin parar de remover hasta conseguir una consistencia de crema. La sacaremos y añadiremos las yemas una a una sin parar de remover. Terminaremos pasando por un chino para que quede bien fina.

paso3

Para montar las claras a punto de nieve tendremos las claras muy frias, las montaremos hasta que blanqueen y tengas unatetura consistente, en este momento le añadiremos el azucar y seguiremos batiendo energicamente.

Para montar la tarta, dispondremos la crema en la parte inferior para luego poner la crema de limón encima, extenderla con cuidado de que no se mezclen. Por último decoraremos con el merengue. Hornearemos a 220 grados hasta que se empiece a dorar, unos 10/15 minutos será suficiente. 

tarta interior

On egin!

 

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Magdalenas de fresas. ¡Por fin es viernes!

Esta es una de esas recetas que llevo a la radio. Me gusta la radio, es el medio de comunicación que más me gusta y creo que le he cogido el punto. Eso de no ver a los que te están escuchando y rodearte de gente con la que es fácil conversar es el punto importante. Y aquí me encuentro haciendo un post rápido porque algunos de vosotros queréis la receta. Hago cientos de recetas pero luego no encuentro tiempo para editar todas. Esta de hecho no tenía pensado postearla tan rápido o quizás nunca iba a ver la luz, como me pasa con muchas.

¿Algún truco para alargar las 24 horas que tiene el día? Si lo sabéis contádmelo. No me digáis que duerma menos que una necesita cargar las pilas al menos 7 horas al día. Lo que no sé es que demonios hago con las 17 restantes. Esta semana ha sido un poco locura, no he tenido tiempo ni para hacer pan (eso es un pecado). El lunes lo empecé con una súper excursión a Getaria, ya os lo conté en SukaldaTU de Diario Vasco (enlace). El martes me dediqué a postear para Hola.com que quieras que no me lleva un tiempo publicar 12 recetas al mes, más que nada porque os mereceís unas recetas bien hechas y bien explicadas. Hacer bien las cosas lleva su tiempo. El miércoles empecé a preparar mi jueves que venís complicadito pero entre medias me tocaba radio. Cómo me gusta ir al espacio Pintxos&Blogs de Hoy por Hoy San Sebastián (enlace del último programa). Y el jueves, ayyyyy el jueves. El jueves pasé un momento de nervios tremendo. Mikel del Mirador de Ulia me llamó hace unos cuantos días para que participara en una ponencia sobre Redes Sociales y Gastronomía.

Te piensas que como ya has pasado por un directo en la tele y bastantes veces por la radio una ponencia no será tan difícil. Lo fue y más teniendo en cuenta que siendo la última ponente era de esperar que los anteriores me pisaran la mitad de los puntos que iba a tocar. Así que decidí subir al estrado, mirar a la gente y como se dice vulgarmente, echarle un par. Es lo que llevo haciendo ya bastante tiempo y os lo aconsejo. Los retos en la vida nos hacen crecer y sobre todo aprender, yo ayer aprendí y mucho.

Así que nada, para los que queráis seguir a prendiendo este fin de semana puede ser perfecto para preparar estas magdalenas, Mc. Dalenas o madalenas. Da igual como las llaméis porque cuando las probéis sólo os saldrá un suspiro, uno de esos de gozo absoluto.

MAGDALENAS DE FRESAS.

magadenas de fresas 1

Ingredientes (para 8 unidades):

50 gr de mantequilla

100 ml de leche entera

1 huevo L

125 gr de harina de fuerza (la mías de El Amasadero)

8 gr de levadura Royal

100 gr de azúcar blanco

30 gr de miel o azúcar invertido

125 gr de fresas limpias

1/2 vaina de vainilla

1/3 de ccuharilla de canela

Una pizca de sal

 

Instrucciones.

 

Empezamos mezclando por una lado la harina, 75 gramos de azúcar, la canela, la vainilla y el Royal. Por otro lado trocearemos las fresas y las mezclaremos con los 25 gramos de azucar que nos ha sobrado, las dejaremos macerar unos minutos. Haremos la mezcla de la leche, con la mantequilla pomada y el huevo, cuando tengamos la mezcla bien hecha juntaremos los ingredientes secos con estos últimos.

proceso

Por último añadiremos las fresas, removeremos con cuidado. Colocaremos las cápsulas para magdalenas en el molde metálico, llenaremos 3/4 partes de las mismas y hornearemos a 180 grados 25 minutos. Sacaremos y dejaremos templar antes de consumir.

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On egin!

Helado cremoso de fresa. Todos los días sale el sol.

Hoy, y no se si sólo hoy he decidido ver la vida desde otra perspectiva. Aunque la primavera no llegue sé que el sol está ahí detrás de esas grises nubes. Que él en realidad y aunque no nos queramos dar cuenta, sale todos los días. Llevo un par de semanas duras y como soy consciente de que soy yo la que tiene que coger impulso estoy ahora mismo en plana carrerilla.

Una también se cansa de estar gris. Está claro que mirar por la ventana no ayuda porque parece que nos hayamos quedado anclados en un eterno otoño. Aun y todo he decidido echarle huevos a la vida (perdón por la expresión, soy una mal hablada). Además tengo a unos cuantos a mi alrededor que sé que necesitan mis fuerzas y energías, aunque me quede un 5% de batería todavía puedo dar guerra.

A veces se nos olvida que todos los días sale el sol, lo bueno es tener a alguien cerca que te lo recuerde. A mi me lo recuerdan todos los días porque tengo un compañero de viaje que con sus más y sus menos es un buen amigo, pareja, padre y … ahí lo vamos a dejar que este no es un post íntimo. La vida se ve de otra manera si eres capaz de apartar las nubes para ver las estrellas, están ahí no se han ido a ninguna parte.

Hoy desde aqui, que para eso es mi Rincón, quiero mandar esa energía a mi amigo Ricardo. Una piedra en el camino ha hecho que tropiece más de la cuenta en esta vida pero sé que en algún momento se dará cuenta de lo afortunado que es por estar rodeado de gente que le quiere y está pendiente de él. “Ya sabes Ricardo que todos los días sale el sol, intentaremos apartarte esas nubes”.

¿La vida es bonita? Si pusiera una balanza seguro que ganaba lo malo pero sé que lo bueno siempre pesa más. Me agarro a todas esas cosas buenas todos los días y los que no lo consigo, cuando veo a mi pequeña salir del cole y buscarme como si fuera su Oasis particular se me pasan todas las penas. Todos los nubarrones se dispersan. Ella es mi salvavidas pero no el único. Tengo muchas cosas buenas y he decidido luchar por ellas y darme la oportunidad 2.135.690. Seguro que no será la última pero me daré todas las que hagan falta.

La receta viene a cuento de que he decidido no esperar al sol para disfrutar de ciertas cosas. Mi heladera ya está en marcha y este es el primer helado de la temporada. Te lo dedico Ricardo porque este verano lo vamos a disfrutar a tope. Pese a quien pese, pase lo que pase el verano llegará.

HELADO CREMOSO DE FRESA.

helado de fresa 2 

Ingredientes:

250 gramos de fresas limpias

200 gramos de leche entera

200 gramos de nata para montar

100 gramos de crema fresca o yogurt griego

80 gramos de azúcar

60 gramos de azúcar invertido

 

Instrucciones:

Empezaremos limpiando y troceando las fresas. Después le añadiréis el azúcar normal, dejaremos macerar unos 5 minutos. Transcurrido éste tiempo las pasaremos por la batidora, si quereís lo podeís pasar por un chino, yo lo dejé tal cual con todas sus semillas.

mezcla 1

Por otro lado pondremos la nata, la crema fresca y el azúcar invertido en un cuenco. Lo semimontaremos con una batidora de barillas. A continuación agregaremos la leche y el puré de fresas con azúcar, mezclaremos bien. Taparemos bien y dejaremos enfriar al menos un par de horas.

proceso2

Sacaremos la heladera del congelador, colocaremos las aspas y pondremos en marcha. Iremos añadiendo la mezcla que ya tendremos fría. Mantecaremos durante unos 30 minutos. Metremos en un tupper el helado y dejaremos en el congelador. Para servir sacaremos el helado del congelador diez minutos antes.

proceso 3

On egin!

helado de fresa 1

Hemos soñado por encima de nuestra realidad. Desayuna y pónte las pilas.

La verdad es que hoy no tengo ganas de cocinar. La vida últimamente se empeña en ponerme la zancadilla y aunque una le eche ganas está claro que eso no es suficiente. Vivimos en un sistema de rueda de Hamster. Nos acostumbraron a dar vueltas en nuestra ruedita desde bien pequeños y ahora muchos nos encontramos con que eso no es sufuciente.

No se si me he quedado fuera del sistema o el mismo sistema a prescindido de mi. Será que siempre pensé que por trabajar pagaban, incluso que el esfuerzo siempre sería recompensado. Estas son las milongas que nos contaron. Quizás hemos soñado por encima de nuestra realidad. Cuando no puedo dormir imagino un mundo mejor. Un mundo en el que la gente trabaja, gana dinero y no depende de nadie. Un mundo donde los niños van desayunados al cole y no les faltan sus libros para estudiar. Un mundo donde tus proyectos de vida se pueden llevar a cabo. En definitiva un mundo justo.

vivir por encima

Nadie nos avisó que la vida sería tan dura. Nadie nos dijo que no soñásemos porque despertarse iba a ser muy complicado. Nadie nos avisó de nada o quizás tampoco quisimos saber cual era nuestra realidad porque en ese mundo paralelo vivíamos a las mil maravillas. Me cuesta mirar a mi alrededor, me cuesta mucho ayudar o transmitir energía positiva. Me fastidia leerme, escucharme y muchas veces soportarme. No me gusta mirarme al espejo porque lo que veo no lo reconozco. Me acuerdo cuando me hacía gracia que me salieran arrugas porque no paraba de reírme. Ahora me salen arrugas de no dejar de preocuparme, por no hablar de las canas y de partes de mi cuerpo que se empeñan en llegar al suelo.

Las palmaditas en la espalda están muy bien, las palabras bonitas y los “tú vales mucho”, me gustarían más si me dieran de comer todos los días. No soy de las personas que esperan a que llegue su oportunidad a la puerta casa, lo peleo todos los días a pesar de oir las noticias en la radio por la  mañana. El problema es que no encuentro energía, estoy con las pilas gastadas. Y si, lo sé, tengo muchas cosas buenas a mi alrededor pero a mis casi 35 años veo mi futuro azul oscuro casi negro.

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Recuerdo el día que oí lo último de Fangoria, hoy mismo lo he bailado con mi hija a las 8 de la mañana.  Yo también estoy cansada de tanto drama, también quiero comedias divertidas pero está claro que me he debido equivocar de película. Tomo un café, una tostada de mi pan y me pongo las pilas, una se deja caer lo justo porque sé que nadie lo va a pelear por mi y que tarde o más tarde llegará algo, un algo positivo y que vuelva a llenar de alegría mi vida.

No penséis que me quedo regocijandome en mis miserias. Me enfado conmigo misma, me echo la bronca, me mosqueo pero no hace que el panorama cambie lo más mínimo. Lo que si sé es que no voy a dejar de pelearlo, con más ganas o menos ganas dependiendo del día, seguiré ahí dejándome mi energía e ilusiones. Tengo ganas de llorar de alegría, de que me duela la tripa de tanto reír. Tengo ganas de sentir esa felicidad que hace que vayas sonriendo por la calle sin que te importe que te miren. Tengo ganas, muchas ganas.

Pan de cerveza. Lo que esconde mi cocotte.

Hacer pan es de las mejores cosas que le ha pasado a mi cocina. Se puede educar o maleducar el paladar, me doy cuenta mirando a mi pequeña Laia. En un principio sólo quería probar el pan de molde porque el de hogaza de masa madre no le gustaba. Todo es acostumbrarse y me he dado cuenta este fin de semana viendo como Laia se come este pan a dos carrillos. Imagino que si uno se acostumbra a algo soso y sin gracia la explosión de sabor es más difícil de asimilar, mi pequeña panarra está haciendo su base de datos de sabores, olores y texturas y yo cómo me alegro.

El caso es que este es uno de los panes que más me gusta hacer, será que una es cervecera y panera. Ha llegado el momento en el que mis panes no quedan sólo ricos sino que además quedan bonitos. Tengo una responsable de que mis panes hayan tomado otra perspectiva. Me he viciado a cocinar en cocotte y aunque no sea de Le Creusset es más que digna. Lo malo es que no puedes esperar pegado al cristal del horno a ver como tu pan sube, pero también tiene el factor sorpresa que de otra manera no sería posible a menos que no pudieras estar al ladito del horno.

Abrir la tapa de la cocotte pasados los primeros 20 minutos de cocción es simplemente sorprendente, nunca sabes lo que te encontrarás ahí dentro. Casi siempre un pan maravilloso como me pasó esta vez. Y como he tenido hordas de twitteros e instagrameros que me habéis pedido, suplicado y en muchas casos exigido aquí estoy sentada frente al ordenador para complacer vuestros deseos.

frontal pan

Ahora sólo espero que lo pongáis en práctica que tengáis buen ojo con la cerveza, haceros sibaritas y encontrad esa cerveza ALE sin filtrar con todas sus levaduras. Cada vez es más fácil encontrarlas por el buen hacer de los cerveceros artesanales. Aquí, en Donosti, ya hay algún supermercado que se está poniendo las pilas en este tema, sino tenéis una tiendita de cervezas en la calle 31 de Agosto muy interesante, y como no también podéis tirar de las maravillosas cervezas con las que nos suelen deleitar los chicos de Pantori. Lo que no tenéis que utilizar nunca es una cerveza normal y corriente porque esas no tiene ni pizca de esas levaduras que necesitaremos para que nuestra pan salga perfecto.

¡Viva el pan y viva la cerveza!

PAN DE CERVEZA EN COCOTTE

 pan de cerveza

Ingredientes:

Para el Barm:

 250 gramos de cerveza ALE

50 gramos de harina de FUERZA

4 cucharas de asa madre blanca

Para el pan:

180 gramos de barm

230 ml de agua

500 gramos de harina de FUERZA

Una cuchara sopera de miel o azúcar invertido

1 gramo de malta enzimática (opcional)

8 gramos de sal común

Proceso:

 Para empezar esta receta tenemos que tener la masa madre bien despierta. Pondremos la cerveza en un cazo y con la ayuda de un termómetro esperaremos a que llegue a los 70 grados. En ese momento añadiremos la harina y removeremos bien hasta que no queden grumos. A continuación dejaremos que temple hasta llegar hasta los 20 grados, este será el momento de añadir la masa madre blanca, removeremos bien y dejaremos unas cuantas horas o toda una noche. La usaremos como la masa madre.

Pondremos el barm, la sal, la harina, la miel, la malta y el agua y amasaremos hasta conseguir una masa homogénea. Haremos una secuencia de amasado de amasado de 15 segundos y reposos de 10 minutos, en total unas 5 o 6 veces. Formaremos una bola y la meteremos en un cuenco tapado con un trapo, lo dejaremos fermentar entre una y dos horas dependiendo de la temperatura de vuestra cocina.

banetton

Por último quitaremos el gas a la masa y formaremos una bola la meteremos en el banetton o similar (en mi caso un cuenco con un trapo) bien enharinado y dejaremos levar de 4 a 6 horas. Meteremos la cocotte al horno a 220 grados unos 20 minutos, la sacaremos y meteremos la hogaza cortada para que greñe en la cocotte, taparemos y meteremos la horno durante 20 minutos. Una vez pase este tiempo quitaremos la tapa y seguiremos horneando a la misma temperatura otra media hora. Sacaremos y dejaremos reposar sobre una rejilla.

pan corte

¡Viva el pan! ¡Viva la cerveza!

El Gintonic más sexy de la historia

El día que probé una Sechuan Button me pareció tan extraña que no la situaba en ninguna parte de mi cocina. Me  recordó a esas pilas de dos polos que chupábamos de pequeños pero con unos cuantos matices, ese hormigueo, ese calambre y esa salivación dura 5 largos e intensos minutos. Si me la hubieran dado en un restaurante hubiera pensado que estoy en la antigua URSS y que alguien me ha envenenado por ser un espía secreta. Me imaginaba en una cama de horpital aislada y cayéndoseme el pelo a mechones. Aunque suene horrible siempre hay que dar una segunda oportunidad a las cosas, en la cocina también, pensé que sería una buena idea hacer caso a las recomendaciones que me dieron la gente de Koppertcress y fue todo un acierto.

primera

Nunca imaginé que aquello tan sorprendente y tan extraño podía crecer tanto en una receta. Esta florecita que viene desde el mismísimo Brasil es usada por los indígenas del Amazonas para aliviar sus dolores de muelas, así que imaginaros los efectos. Pero en un gintonic es simplemente sexy. Estareís pensando que estoy como una cabra, es el mejor gintonic que he tomado en mi vida. Tan sexy como un mordisquito en el labio o un lamentón sensual en el cuello, tan atractivo como una mirada furtiva y tan sensual como un intercambio de caricias bajo un mantel. Si estaís pensando que pueda ser afrodisiaco diría yo que la flor en concreto no pero el gintonic si y mucho. Bebes y esos pequeños estámbres se cuelan por tus labios produciendo un leve pero muy sensual hormigueo, unos pequeños calambres en la boca que se confunden con las burbujas de la tónica.

Creo que jamás volveré aprobar un gintonic tan perfecto, tan delicioso y tan original. Lo que en un principio me pareció algo para probar en sólo una ocasión, una vez degustado de la manera adecuada lo probaría todos los sábados, me trasladaría al Amazonas sin ningún problema con la pega de que allí nos faltaría el hielo para nuestro Gintonic. Se que muchos pensareís que éste es un Gintonic ensaladaro más, yo tampoco soy partidaria de pepinos y similares en un Gintonic pero este es otro asunto, otra historia, otro Gintonic.

Para los interesados os dejo enlace de dónde podeís conseguir esta flor y muchos más microvegentales. Kopper cress (enlace).

GINTONIC SECHUAN BUTTON

gintonic sechuan (1)

INGREDIENTES:

Tonica

Ginebra (de la buena)

Limón

Azúcar

Sechuan Button

Citracress

Hielo

 

INSTRUCCIONES (Para 2 Gintonics):

Los Gintonics los hago en vaso grande de sidra. Empezaremos poniendo en el fondo el zumo de medio limón repartido en los dos vasos, le añadiremos una cucharilla pequeña de azúcar, mezclaremos bien. Echaremos el hielo hasta casi cubrir el vaso, la ginebra (a mi me gusta con 3 o 4 golpes de ginebra), por último la tónica (una lata de 33cl para las dos copas).

segundo

Por último añadiremos una flor de Sechuan Button, sólo los estámbres y removeremos la mezcla con cuidado para no perder el gas. Mi toque personal ha sid añadirle unas CitrasCrees que le aporta un toque cítrico muy rico. Muy importante beberlo directamente del vaso, nada de pajitas ni tonterías.

¡A disfrutar!     Gozatu!

Barritas de pan fáciles y lo difícil que es encontrar buen pan.

No voy a hablar de nombres de panaderías porque no me apetece ser el azote de las panaderías donostiarras, aunque creo que con mis explicaciones me vasi a pillar muy bien por dónde voy. El otro día en la entrada de un supermercado me encontraba con un cartel que decía algo asi: “Bajamos los precios, 0´38 € la bagette”. Está claro que en este caso se puede decir que son honestos porque su pan no creo que cueste mucho mas de 0´15 €/unidad.

Tengo la buena costumbre de hacer pan todas las semanas, en mi casa estamos acostumbrados a comer pan, buen pan. No se si me indigna más el tema de la baja calidad de los panes Donostiarras o que encima de todo esto los domingos se sientan con la autoridad de cobrarnos más por ser “festivo”. Simpre pensé que eso se hacía cuando los panaderos amasaban y formaban de madrugada pero que yo sepa los congeladores no saben ni amasar, ni formar. Lo que si es cierto es que hablando con gente del resto de la geografía de este santo país este asunto de cobrar más el domingo sólo pasa aqui.

panaderias

Proliferan por San Sebastián panaderías clónicas como si Inditex se hubiera metido en el negocio panarra, allí donde vayas encontrarás esas dos cadenas panaderas que se hacen la compentencia ferozmente poniéndose puerta con puerta a cara perro. Conmigo lo tienen dificil porque una servidora si tiene que comprar pan se dejará caer por el barrio de Gros o por la Parte Vieja. La Panadería de Gros con ese local de toda la vida, antiguo y oscuro por que no hace falta que su local brille, ya lo hacen sus panes. Siempre tienen cola a horas puntas porque su producto es de calidad y encima a un precio muy competente. La otra panadería de las que podemos llamar honestas es la Panadería Galparsoro en la Parte Vieja. La misma panadería que recuerdo de mi infancia, aquellas estrellas de pan con chocolatina para merendar eran simplemente perfectas. En este caso el local algo reformado pero sin perder la esencia de lo que debeía ser una panadería de verdad.

No voy a entrar en deciros lo que es malo porque entiendo que cada uno tiene su criterio y no hace falta que desd aqui diga absolutamente nada, simplemente que seais inteligentes y no tireís vuestro dinero. Si quereís pan de verdad haberlo haylo y sino aqui os dejo una receta fácil, no sabeís la satisfacción que da comer vuestro propio pan.

BARRITAS DE PAN FÁCILES

bagetes present

Ingredientes:

500 gr de harina panificable

10 gr de sal común

300 ml de agua

5 gr de levadura fresca

10 gr de azúcar

 

Instrucciones:

Si queremos que nuestras barritas tengan un poco más de sabor podemos hacer un prefermento con la mitad de la harina, del agua y de la levadura, amasar y dejar unas dos o tres horas a temperatura ambiente en un rincón de la cocina.

Meteremos todos los ingredientes en un cuenco y amasaremos haciendo reposos y amasados de un minuto unas tres o cuatro veces. Cuando tengamos una masa suave y lisa formaremos un bola y la meteremos en un cuenco, la taparemos y dejaremos levar una hora.

proceso

Transcurrido este tiempo quitaremos el gas a la masa , dividiremos la masa en unas 5 porciones de unos 150 gramos cada una, bolearemos y dejaremos reposar unos diez minutos encima de la mesa de trabajo. Les daremos forma de barrita, aplanando y formando un churro dándole tensión y cerando bien los costados. Dejaremos levar unos 90 minutos, cortaremos para que greñen de una manera bonita y hornearemos con el horno caliente a 210 grados los primeros 5 minutos con humedad y 10 minutos mas a 2oo grados. Sacaremos y dejaremos enfriar sobre una rejilla.

bagetes dos

On egin!

 

Pan para torrijas. Torrijas tradicionales y mi receta favorita

No me apetecía hacer ninguna receta innovadora, estan bien las docenas de torrijas “diferentes” que me he cruzado por estos mundos virtuales pero el caso es que para mi una torrija es eso, simplemente una torrija. Este año he metido un cambio a la receta y es hacer el pan para torrijas en casa, un punto que ha sumado unos cuantos enteros a esta receta. Creo que el hecho de ser panarra ha dado un giro a mi cocina, ha abierto un abanico de posibilidades que antes no podía ser. No me siento muy identificada con la Semana Santa y mis recuerdos son escasos y vagos aunque algunos de una intensa sensibilidad. Recuerdo con amargura una de las veces que me llevaron a una procesión, tengo que reconocer que donde muchos veían emoción yo veía imágenes tenebrosas y gente con capirotes que a mis 7 años daban más miedo que otra cosa, la verdad es que no me gustó nada, imagino que el no sentirse identificado con esta santa fiesta hacía que la viera con otros ojos.

Si lo sé, se me ve el plumero ateo que tengo y ya es tarde para ponerle remedio. Con 8 años decidí que dios no existía y que yo nunca sería creyente, a pesar de ir a un colegio de curas esto no cambio. Recuerdo como una hermana de mi abuela, muy creyente ella, me intentó convencer pero yo ya  a mis 8 años era una niña con las ideas muy claras. Le dige una frase que selpultó sus ganas de serguir convenciendome: “Dios no existe porque si existiera no se hubiera llevado a mi padre”, le dige y ella usó esos recurscrueles de las religiones que se basan en la prohibición y el miedo. “Él se lleva a los mejores” me dijo. ¡Puff! peor me lo puso, así que desde entonces soy una atea convencida y con argumentos. Por otro lado admiro a los creyentes porque creer es mucho más dificil que no creer.

Historias trascendentales a parte para degustar unos ricos dulces de Semana Santa no hace falta ser creyente simplemente un estómago agradecido y ganas de compartir y degustar, de vivir tradiciones que para disfrutarlas no hace falta creer en ellas, al fin y al cabo todos los días creemos en cosas que sabemos que nunca pasarán como encontrar un político honrado o que alguien nos saque de este mundo donde estamos metidos. Estas también son cosas difíciles en las que creer.

PAN PARA TORRIJAS

pan de torrijas

Para la esponja:

50 gramos de harina de fuerza

50 gramos de leche

15 gramos de levadura

Para la masa:

300 gramos de harina de fuerza

8 gramos de levadura fresca

70 gramos de azucar

15 gramos de azúcar invertido o miel

65 ml de leche

65 gramos de mantequilla

1 huevo L

6 gramos de sal

 

Instrucciones:

Prepararemos la esponja mezclando los ingredientes y dejaremos tapada en un rinconcito de la cocina unas tres horas. Trancurrido éste tiempo pondremos todos los ingredientes y la esponja menos la mantequilla. Mezclaremos todo bien hasta tener una masa homogénea, en ese momento añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y la vamos integrando poco a poco. Amasaremos durante unos diez minutos, formaremos una bola y la dejaremos en un cuenco tapado entre una y dos horas.

A continuación desgasaremos y formaremos un bollo de forma alargada, aplanaremos y enrollaremos haciendo un poco de fuerza dándole forma de puro. Pondremos en una bandeja de horno, taparemos con un paño y dejaremos hasta que casi triplique su tamaño. Le haremos unos cortes marcando las rebanadas antes de hornear. Hornearemos a 180 grados unos 25 minutos, los diez primeros con humedad. Sacaremos y dejaremos enfriar sobre una rejilla. Para que las torrijas queden bien buenas habrá que dejar este pan uno o dos dias sin utilizar.

 

TORRIJA TRADICIONAL

torrijas tradicionales 

Ingredientes para unas 8 torrijas:

1/2 litro de leche

1 rama de canela

1/2 vaina de vainilla

3 cucharas soperas de azúcar

La piel de medio limón

La piel de media naranja

Huevo

Aceite de oliva

Azúcar y canela

 

Instrucciones:

Pondremos la leche, la canela, la vainilla, el azúcar, la piel de naranja y de limón y pondremos a infudionar. No hace falta que hierva, simplemente que se tomen los sabores y se deshaga el azúcar. Cortaremos el pan en rebanadas y con la ayuda de dos espumaderas o espátulas las empaparemos bien. Dejaremos sobre una rejilla, batiremos el huevo, pasaremos las torrijas con mucho cuidado por el huevo y las freiremos en una sartén con abundante aceite de oliva. Mucho cuidado con la temperatura del aceite, sacaremos a papel absorvente. Rebozaremos con azúcar y canela y si tenemos le pasaremos un poco el soplete para caramelizarlas.

 

MI RECETA FAVORITA

mi torrija

Infusionaremos al igual que la receta tradicional. Cortaremos el pan un poco más gordito y lo dejaremos empapar con la leche templada. Sacaremos directamente a un plato y la leche que ha sobrado dejaremos que vaya reduciendo. Pndremos azúcar sobre la torrija y caramelizaremos con un soplete. La reducción de la leche infusionada la pondremos al rededor de la torrija en modo de sopas.

¡Buen provecho!  On egin!

Flautas y grissinis. Dos recetas en una.

No tenía un buen día, sabía que le tenía que poner remedio por que he decidido sonreir a pesar de todo. Llovía, granizaba y hacía un frío pelón, vamos de esos días que si tienes suerte y no tienes que salir a la calle te quedarás en casita al calor del horno. Los que no tenemos chimenea (cómo me gustan), ni cocina de hierro (moriría por cocinar en una de ellas) encendemos el horno. Hacer de esas recetas pausadas, con tiempo sin que nada ni nadie te entretenga ni desoriente. Recetas y dias de los de desenchufar en teléfono y arrancar de la pared el tiembre de la puerta, todo menos el móvil que me entreteneís mucho y bien.

El caso es que me hice un café y abrí unos cuantos libros, leí, cogí apuntes e hice un batiburrillo con ellos. Pensé que sería divertido y ameno hacer unas flautas, además a mi pequeña le encantan y así le daría una sorpresa al salir del cole. Y las hice bien variados, con pimentón, curry y semillas varias, pero me sobró masa y ya no tenía tiempo para hacer más. “No hay problema”- pensé. La tape bien y la dejé en el frigo. Marta de Olasagasti, asidua visitante de Basollua quería unos cuantos y pensé que los de hoy iban a aquedar mucho mejor que los de ayer porque mi masa reposaba tranquilamente en la nevera. Así lo hice, dos recetas en una porque ninguna de ellas tiene nada que ver con la siguiente.

Asi que os traigo un 2X1. Me quedo con las del segundo día sin duda, mucho mas sabrosas, con mas toque de aceite de oliva. Para mi las primeras son flautas, quizás más paneras y los segundos son sin duda grissinis, con ese toque a aceite de oliva y hierbas frescas tan fatástico. Las dos son buenas, bonitas y baratas.

FLAUTAS

flautas presentación

INGREDIENTES:

160 gramos de Harina Recia Eco de El Amasadero

160 gramos de harina de fuerza

3 gramos de Malta enzimática

20 ml de Aceite de oliva virgen

10 gramos de sal

15 gramos de azúcar invertido o miel

6 gramso de levadura fresca

210 ml de agua

Semillas, especias (lo que más os guste)

 

INSTRUCCIONES:

FLAUTAS. 

flautas dos

Pondremos todos los ingredientes menos las especias o semillas, amasaremos hasta tener una masa homogénea y tersa. Haremos una bola y la dejaremos tapada levando durante una hora mas o menos. Transcurrido este tiempo desgasaremos y estiraremos con rodillo, dejaremos un grosor con de pizza pero no demasiado fina. Cortaremos tiras que iremos redondeando dándole forma de flauta y las iremos poniendo en la bandeja del horno con  papel de hornear.

fluautas proceso

Vaporizaremos agua y les pondremos las especias o semillas que mas nos gusten. Hornearemos a 180 grados unos 20/25 minutos. Tienen que quedar doradas y bien crujientes. 

 

GRISSINIS.

grissinis present

A la mitad de la masa de ayer añadiremos 50 gramos de harina panadera (si teneis recia mejor que mejor), 50 gramos de agua, 20 gramos de aceite de oliva, tomillo y albahaca fresca bien picada, escamas de sal y semillas de amapola.

bola grissini

Cortamos la masa del dia anterior en trozos, añadimos la harina, el agua y el aceite de oliva virgen, amasamos bien hasta conseguir una masa bien tersa. Dejamos levar una hora bien tapado con un paño en un rincón de la cocina. Transcurrido éste tiempo añadiremos las hierbas bien cortadas, amasaremos y estiraremos como en la receta de flautas. Con un brocha pintaremos los grissinis que tendremos colocados en la bandeja del horno y les pondremos un poco de sal en escamas. Hornearemos a 180 grados 20 minutos. Intentaremos que estos queden más finos que las flautas.

final grissinis

¡On egin!

Euskal pastela. Pastel Vasco. Gâteau basque. Recuerdos.

Somos afortunados los que vivimos por esta zona, nos llega la cultura francesa y además tenemos la suerte de que a media horita tenemos el País Vasco Francés. Para mi una zona con un punto, más bien un puntazo. Creo que me tira lo vasco con toque francés, imagino que será un poso que queda de mi infancia. Recuerdo con una sonrisa en la cara a mi tío Luis, ya os he hablado alguna vez de él. Fue uno de esos niños de la guerra que acabó viviendo el groso de su vida en Francia, allí encontró el amor en mi tía Anita y formó su familia. Vivía a las afueras de París, en un pueblecito de esos pequeños pero al que no le faltaba su pequeña boulangerie ni sus casitas con parcelas.

Recuerdo aquellos veranos que íbamos a pasarlos con él, aquellos extraños horarios de comidas y cenas, aquella voz que se oía a las seis de la tarde “¡Á table!”. Mi hermano y yo siempre queríamos jugar en el jardín después de cenar pero pasadas las siete de la tarde no se podía porque podíamos molestar a los vecinos. Tengo en mi memoria aquellas historias sobre mi bisabuela que me contaba mientras cocinábamos juntos, siempre me contaba que cocinaba en un restaurante de Bilbao y que lo hacía tan bien que se la llevaron a uno de los restaurantes mas conocidos de Madrid. Hablaba de ella con un brillo especial en los ojos, también recuerdo aquellas historias de cuando su madre los tuvo que meter en un barco en plena guerra, sin saber qué iba a ser de ellos pero sabiendo que tenían que salir de allí. Me contaba como su madre le metió dinero en un bolsillo que cosió para que nadie se lo quitara y las monjas que iban con ellos se lo acabaron quedando. Él se reía de todas las historias, esa risa que hacía que se pusiera colorado como un tomate, de esas risas contagiosas, era pura alegría. Aquella risa siempre me recordó a mi padre quizás por eso le quería tanto. Él siempre será de esas personas que no te acostumbras a que no estén, él forma parte de los mejores recuerdos de mi infancia.

Él me enseñó París de cabo a rabo, me enseñó que hay que reírse de la vida y que la felicidad se encuentra en las cosas más insignificantes. Me enseñó tantas cosas que sería imposible olvidarlo nunca, las guardaré como aquellos juguetes antiguos que guardaba en aquel desván de película donde tanto nos gustaba jugar a mi hermano y a mi. Esta tarta se la dedico a él, me imagino compartiéndola con él y riendo, porque siempre lo recuerdo riendo.

EUSKAL PASTELA

pastel vasco 1 

INGREDIENTES:

PARA LA MASA:

200 gramos de harina normal

100 gramos de almendra molida

150 gramos de mantequilla

1 pizca de sal

1 huevo + 1 yema

120 gramos de ázucar

2 cucharas soperas de Ron

PARA EL RELLENO

Crema pastelera (enlace de mi receta)

50 gramos de agua

70 gramos de ázucar

150 gramos de frambuesas y arándanos

 

INSTRUCCIONES:

 Empezaremos poniendo todos los ingredientes secos en un cuenco, la mantequilla la cortaremos el dados pequeños y los añadiremos a los ingredientes secos y iremos restregando la mantequilla con la harina y almendra hasta conseguir una textura de arena mojada. En ese momento añadiremos  el huevo y la yema, formaremos una masa homogenea, haremos un plancha gordita y la meteremos al frigo medi ahora tapada con film transparente.

preceso basque 1

Minetras se enfría nuestra masa haremos la crema pastelera (enlace), si no vais a meterle frutos rojos teneis que hacer el doble de crema pastelera, los dos formatos son tradicionales aunque siendo sincera la mayoría de las veces de usar fruta usan cerezas. Pondremos el agua y el azucar en un cazo y cuando haya cogido el primer hervor añadiremos los frutos rojos y baaremos el fuego, dejaremos cocinar durante unos 20/30 minutos.

proceso basque 2

Para la tarta utilzaremos un molde delmoldable al que le pondremos papel de hornear en la base. Estiraremos la mitad de la masa y la pondremos delicadamente hasta cubrir el fondo y los laterales, si se rompe no importa, le ponemos un petacho y ni se notará. Cubriremos el interior con la crema pastelera y sobre ésta la compota de frutos rojos que habremos preparado. Estiraremos con mucho cuidado la otra mitad de la masa  taparemos la tarta, cerraremos haciendo pequeños pliegues, si nos sobra masa podemos hacer lagún adorno, el trdaicional es un lauburu.

Pintaremos con huevo batido y hornearemos con el horno caliente a 180 grados unos 30/40 minutos. Sacaremos y dejaremos templar antes de comer, es una tarta que tradicinalmente se come templadita, nunca fría.

pastel vasco 2

On egin!