Helado cremoso de fresa. Todos los días sale el sol.

Hoy, y no se si sólo hoy he decidido ver la vida desde otra perspectiva. Aunque la primavera no llegue sé que el sol está ahí detrás de esas grises nubes. Que él en realidad y aunque no nos queramos dar cuenta, sale todos los días. Llevo un par de semanas duras y como soy consciente de que soy yo la que tiene que coger impulso estoy ahora mismo en plana carrerilla.

Una también se cansa de estar gris. Está claro que mirar por la ventana no ayuda porque parece que nos hayamos quedado anclados en un eterno otoño. Aun y todo he decidido echarle huevos a la vida (perdón por la expresión, soy una mal hablada). Además tengo a unos cuantos a mi alrededor que sé que necesitan mis fuerzas y energías, aunque me quede un 5% de batería todavía puedo dar guerra.

A veces se nos olvida que todos los días sale el sol, lo bueno es tener a alguien cerca que te lo recuerde. A mi me lo recuerdan todos los días porque tengo un compañero de viaje que con sus más y sus menos es un buen amigo, pareja, padre y … ahí lo vamos a dejar que este no es un post íntimo. La vida se ve de otra manera si eres capaz de apartar las nubes para ver las estrellas, están ahí no se han ido a ninguna parte.

Hoy desde aqui, que para eso es mi Rincón, quiero mandar esa energía a mi amigo Ricardo. Una piedra en el camino ha hecho que tropiece más de la cuenta en esta vida pero sé que en algún momento se dará cuenta de lo afortunado que es por estar rodeado de gente que le quiere y está pendiente de él. “Ya sabes Ricardo que todos los días sale el sol, intentaremos apartarte esas nubes”.

¿La vida es bonita? Si pusiera una balanza seguro que ganaba lo malo pero sé que lo bueno siempre pesa más. Me agarro a todas esas cosas buenas todos los días y los que no lo consigo, cuando veo a mi pequeña salir del cole y buscarme como si fuera su Oasis particular se me pasan todas las penas. Todos los nubarrones se dispersan. Ella es mi salvavidas pero no el único. Tengo muchas cosas buenas y he decidido luchar por ellas y darme la oportunidad 2.135.690. Seguro que no será la última pero me daré todas las que hagan falta.

La receta viene a cuento de que he decidido no esperar al sol para disfrutar de ciertas cosas. Mi heladera ya está en marcha y este es el primer helado de la temporada. Te lo dedico Ricardo porque este verano lo vamos a disfrutar a tope. Pese a quien pese, pase lo que pase el verano llegará.

HELADO CREMOSO DE FRESA.

helado de fresa 2 

Ingredientes:

250 gramos de fresas limpias

200 gramos de leche entera

200 gramos de nata para montar

100 gramos de crema fresca o yogurt griego

80 gramos de azúcar

60 gramos de azúcar invertido

 

Instrucciones:

Empezaremos limpiando y troceando las fresas. Después le añadiréis el azúcar normal, dejaremos macerar unos 5 minutos. Transcurrido éste tiempo las pasaremos por la batidora, si quereís lo podeís pasar por un chino, yo lo dejé tal cual con todas sus semillas.

mezcla 1

Por otro lado pondremos la nata, la crema fresca y el azúcar invertido en un cuenco. Lo semimontaremos con una batidora de barillas. A continuación agregaremos la leche y el puré de fresas con azúcar, mezclaremos bien. Taparemos bien y dejaremos enfriar al menos un par de horas.

proceso2

Sacaremos la heladera del congelador, colocaremos las aspas y pondremos en marcha. Iremos añadiendo la mezcla que ya tendremos fría. Mantecaremos durante unos 30 minutos. Metremos en un tupper el helado y dejaremos en el congelador. Para servir sacaremos el helado del congelador diez minutos antes.

proceso 3

On egin!

helado de fresa 1

About these ads

Hemos soñado por encima de nuestra realidad. Desayuna y pónte las pilas.

La verdad es que hoy no tengo ganas de cocinar. La vida últimamente se empeña en ponerme la zancadilla y aunque una le eche ganas está claro que eso no es suficiente. Vivimos en un sistema de rueda de Hamster. Nos acostumbraron a dar vueltas en nuestra ruedita desde bien pequeños y ahora muchos nos encontramos con que eso no es sufuciente.

No se si me he quedado fuera del sistema o el mismo sistema a prescindido de mi. Será que siempre pensé que por trabajar pagaban, incluso que el esfuerzo siempre sería recompensado. Estas son las milongas que nos contaron. Quizás hemos soñado por encima de nuestra realidad. Cuando no puedo dormir imagino un mundo mejor. Un mundo en el que la gente trabaja, gana dinero y no depende de nadie. Un mundo donde los niños van desayunados al cole y no les faltan sus libros para estudiar. Un mundo donde tus proyectos de vida se pueden llevar a cabo. En definitiva un mundo justo.

vivir por encima

Nadie nos avisó que la vida sería tan dura. Nadie nos dijo que no soñásemos porque despertarse iba a ser muy complicado. Nadie nos avisó de nada o quizás tampoco quisimos saber cual era nuestra realidad porque en ese mundo paralelo vivíamos a las mil maravillas. Me cuesta mirar a mi alrededor, me cuesta mucho ayudar o transmitir energía positiva. Me fastidia leerme, escucharme y muchas veces soportarme. No me gusta mirarme al espejo porque lo que veo no lo reconozco. Me acuerdo cuando me hacía gracia que me salieran arrugas porque no paraba de reírme. Ahora me salen arrugas de no dejar de preocuparme, por no hablar de las canas y de partes de mi cuerpo que se empeñan en llegar al suelo.

Las palmaditas en la espalda están muy bien, las palabras bonitas y los “tú vales mucho”, me gustarían más si me dieran de comer todos los días. No soy de las personas que esperan a que llegue su oportunidad a la puerta casa, lo peleo todos los días a pesar de oir las noticias en la radio por la  mañana. El problema es que no encuentro energía, estoy con las pilas gastadas. Y si, lo sé, tengo muchas cosas buenas a mi alrededor pero a mis casi 35 años veo mi futuro azul oscuro casi negro.

IMG_20130507_093547

Recuerdo el día que oí lo último de Fangoria, hoy mismo lo he bailado con mi hija a las 8 de la mañana.  Yo también estoy cansada de tanto drama, también quiero comedias divertidas pero está claro que me he debido equivocar de película. Tomo un café, una tostada de mi pan y me pongo las pilas, una se deja caer lo justo porque sé que nadie lo va a pelear por mi y que tarde o más tarde llegará algo, un algo positivo y que vuelva a llenar de alegría mi vida.

No penséis que me quedo regocijandome en mis miserias. Me enfado conmigo misma, me echo la bronca, me mosqueo pero no hace que el panorama cambie lo más mínimo. Lo que si sé es que no voy a dejar de pelearlo, con más ganas o menos ganas dependiendo del día, seguiré ahí dejándome mi energía e ilusiones. Tengo ganas de llorar de alegría, de que me duela la tripa de tanto reír. Tengo ganas de sentir esa felicidad que hace que vayas sonriendo por la calle sin que te importe que te miren. Tengo ganas, muchas ganas.

Pan de cerveza. Lo que esconde mi cocotte.

Hacer pan es de las mejores cosas que le ha pasado a mi cocina. Se puede educar o maleducar el paladar, me doy cuenta mirando a mi pequeña Laia. En un principio sólo quería probar el pan de molde porque el de hogaza de masa madre no le gustaba. Todo es acostumbrarse y me he dado cuenta este fin de semana viendo como Laia se come este pan a dos carrillos. Imagino que si uno se acostumbra a algo soso y sin gracia la explosión de sabor es más difícil de asimilar, mi pequeña panarra está haciendo su base de datos de sabores, olores y texturas y yo cómo me alegro.

El caso es que este es uno de los panes que más me gusta hacer, será que una es cervecera y panera. Ha llegado el momento en el que mis panes no quedan sólo ricos sino que además quedan bonitos. Tengo una responsable de que mis panes hayan tomado otra perspectiva. Me he viciado a cocinar en cocotte y aunque no sea de Le Creusset es más que digna. Lo malo es que no puedes esperar pegado al cristal del horno a ver como tu pan sube, pero también tiene el factor sorpresa que de otra manera no sería posible a menos que no pudieras estar al ladito del horno.

Abrir la tapa de la cocotte pasados los primeros 20 minutos de cocción es simplemente sorprendente, nunca sabes lo que te encontrarás ahí dentro. Casi siempre un pan maravilloso como me pasó esta vez. Y como he tenido hordas de twitteros e instagrameros que me habéis pedido, suplicado y en muchas casos exigido aquí estoy sentada frente al ordenador para complacer vuestros deseos.

frontal pan

Ahora sólo espero que lo pongáis en práctica que tengáis buen ojo con la cerveza, haceros sibaritas y encontrad esa cerveza ALE sin filtrar con todas sus levaduras. Cada vez es más fácil encontrarlas por el buen hacer de los cerveceros artesanales. Aquí, en Donosti, ya hay algún supermercado que se está poniendo las pilas en este tema, sino tenéis una tiendita de cervezas en la calle 31 de Agosto muy interesante, y como no también podéis tirar de las maravillosas cervezas con las que nos suelen deleitar los chicos de Pantori. Lo que no tenéis que utilizar nunca es una cerveza normal y corriente porque esas no tiene ni pizca de esas levaduras que necesitaremos para que nuestra pan salga perfecto.

¡Viva el pan y viva la cerveza!

PAN DE CERVEZA EN COCOTTE

 pan de cerveza

Ingredientes:

Para el Barm:

 250 gramos de cerveza ALE

50 gramos de harina de FUERZA

4 cucharas de asa madre blanca

Para el pan:

180 gramos de barm

230 ml de agua

500 gramos de harina de FUERZA

Una cuchara sopera de miel o azúcar invertido

1 gramo de malta enzimática (opcional)

8 gramos de sal común

Proceso:

 Para empezar esta receta tenemos que tener la masa madre bien despierta. Pondremos la cerveza en un cazo y con la ayuda de un termómetro esperaremos a que llegue a los 70 grados. En ese momento añadiremos la harina y removeremos bien hasta que no queden grumos. A continuación dejaremos que temple hasta llegar hasta los 20 grados, este será el momento de añadir la masa madre blanca, removeremos bien y dejaremos unas cuantas horas o toda una noche. La usaremos como la masa madre.

Pondremos el barm, la sal, la harina, la miel, la malta y el agua y amasaremos hasta conseguir una masa homogénea. Haremos una secuencia de amasado de amasado de 15 segundos y reposos de 10 minutos, en total unas 5 o 6 veces. Formaremos una bola y la meteremos en un cuenco tapado con un trapo, lo dejaremos fermentar entre una y dos horas dependiendo de la temperatura de vuestra cocina.

banetton

Por último quitaremos el gas a la masa y formaremos una bola la meteremos en el banetton o similar (en mi caso un cuenco con un trapo) bien enharinado y dejaremos levar de 4 a 6 horas. Meteremos la cocotte al horno a 220 grados unos 20 minutos, la sacaremos y meteremos la hogaza cortada para que greñe en la cocotte, taparemos y meteremos la horno durante 20 minutos. Una vez pase este tiempo quitaremos la tapa y seguiremos horneando a la misma temperatura otra media hora. Sacaremos y dejaremos reposar sobre una rejilla.

pan corte

¡Viva el pan! ¡Viva la cerveza!

El Gintonic más sexy de la historia

El día que probé una Sechuan Button me pareció tan extraña que no la situaba en ninguna parte de mi cocina. Me  recordó a esas pilas de dos polos que chupábamos de pequeños pero con unos cuantos matices, ese hormigueo, ese calambre y esa salivación dura 5 largos e intensos minutos. Si me la hubieran dado en un restaurante hubiera pensado que estoy en la antigua URSS y que alguien me ha envenenado por ser un espía secreta. Me imaginaba en una cama de horpital aislada y cayéndoseme el pelo a mechones. Aunque suene horrible siempre hay que dar una segunda oportunidad a las cosas, en la cocina también, pensé que sería una buena idea hacer caso a las recomendaciones que me dieron la gente de Koppertcress y fue todo un acierto.

primera

Nunca imaginé que aquello tan sorprendente y tan extraño podía crecer tanto en una receta. Esta florecita que viene desde el mismísimo Brasil es usada por los indígenas del Amazonas para aliviar sus dolores de muelas, así que imaginaros los efectos. Pero en un gintonic es simplemente sexy. Estareís pensando que estoy como una cabra, es el mejor gintonic que he tomado en mi vida. Tan sexy como un mordisquito en el labio o un lamentón sensual en el cuello, tan atractivo como una mirada furtiva y tan sensual como un intercambio de caricias bajo un mantel. Si estaís pensando que pueda ser afrodisiaco diría yo que la flor en concreto no pero el gintonic si y mucho. Bebes y esos pequeños estámbres se cuelan por tus labios produciendo un leve pero muy sensual hormigueo, unos pequeños calambres en la boca que se confunden con las burbujas de la tónica.

Creo que jamás volveré aprobar un gintonic tan perfecto, tan delicioso y tan original. Lo que en un principio me pareció algo para probar en sólo una ocasión, una vez degustado de la manera adecuada lo probaría todos los sábados, me trasladaría al Amazonas sin ningún problema con la pega de que allí nos faltaría el hielo para nuestro Gintonic. Se que muchos pensareís que éste es un Gintonic ensaladaro más, yo tampoco soy partidaria de pepinos y similares en un Gintonic pero este es otro asunto, otra historia, otro Gintonic.

Para los interesados os dejo enlace de dónde podeís conseguir esta flor y muchos más microvegentales. Kopper cress (enlace).

GINTONIC SECHUAN BUTTON

gintonic sechuan (1)

INGREDIENTES:

Tonica

Ginebra (de la buena)

Limón

Azúcar

Sechuan Button

Citracress

Hielo

 

INSTRUCCIONES (Para 2 Gintonics):

Los Gintonics los hago en vaso grande de sidra. Empezaremos poniendo en el fondo el zumo de medio limón repartido en los dos vasos, le añadiremos una cucharilla pequeña de azúcar, mezclaremos bien. Echaremos el hielo hasta casi cubrir el vaso, la ginebra (a mi me gusta con 3 o 4 golpes de ginebra), por último la tónica (una lata de 33cl para las dos copas).

segundo

Por último añadiremos una flor de Sechuan Button, sólo los estámbres y removeremos la mezcla con cuidado para no perder el gas. Mi toque personal ha sid añadirle unas CitrasCrees que le aporta un toque cítrico muy rico. Muy importante beberlo directamente del vaso, nada de pajitas ni tonterías.

¡A disfrutar!     Gozatu!

Barritas de pan fáciles y lo difícil que es encontrar buen pan.

No voy a hablar de nombres de panaderías porque no me apetece ser el azote de las panaderías donostiarras, aunque creo que con mis explicaciones me vasi a pillar muy bien por dónde voy. El otro día en la entrada de un supermercado me encontraba con un cartel que decía algo asi: “Bajamos los precios, 0´38 € la bagette”. Está claro que en este caso se puede decir que son honestos porque su pan no creo que cueste mucho mas de 0´15 €/unidad.

Tengo la buena costumbre de hacer pan todas las semanas, en mi casa estamos acostumbrados a comer pan, buen pan. No se si me indigna más el tema de la baja calidad de los panes Donostiarras o que encima de todo esto los domingos se sientan con la autoridad de cobrarnos más por ser “festivo”. Simpre pensé que eso se hacía cuando los panaderos amasaban y formaban de madrugada pero que yo sepa los congeladores no saben ni amasar, ni formar. Lo que si es cierto es que hablando con gente del resto de la geografía de este santo país este asunto de cobrar más el domingo sólo pasa aqui.

panaderias

Proliferan por San Sebastián panaderías clónicas como si Inditex se hubiera metido en el negocio panarra, allí donde vayas encontrarás esas dos cadenas panaderas que se hacen la compentencia ferozmente poniéndose puerta con puerta a cara perro. Conmigo lo tienen dificil porque una servidora si tiene que comprar pan se dejará caer por el barrio de Gros o por la Parte Vieja. La Panadería de Gros con ese local de toda la vida, antiguo y oscuro por que no hace falta que su local brille, ya lo hacen sus panes. Siempre tienen cola a horas puntas porque su producto es de calidad y encima a un precio muy competente. La otra panadería de las que podemos llamar honestas es la Panadería Galparsoro en la Parte Vieja. La misma panadería que recuerdo de mi infancia, aquellas estrellas de pan con chocolatina para merendar eran simplemente perfectas. En este caso el local algo reformado pero sin perder la esencia de lo que debeía ser una panadería de verdad.

No voy a entrar en deciros lo que es malo porque entiendo que cada uno tiene su criterio y no hace falta que desd aqui diga absolutamente nada, simplemente que seais inteligentes y no tireís vuestro dinero. Si quereís pan de verdad haberlo haylo y sino aqui os dejo una receta fácil, no sabeís la satisfacción que da comer vuestro propio pan.

BARRITAS DE PAN FÁCILES

bagetes present

Ingredientes:

500 gr de harina panificable

10 gr de sal común

300 ml de agua

5 gr de levadura fresca

10 gr de azúcar

 

Instrucciones:

Si queremos que nuestras barritas tengan un poco más de sabor podemos hacer un prefermento con la mitad de la harina, del agua y de la levadura, amasar y dejar unas dos o tres horas a temperatura ambiente en un rincón de la cocina.

Meteremos todos los ingredientes en un cuenco y amasaremos haciendo reposos y amasados de un minuto unas tres o cuatro veces. Cuando tengamos una masa suave y lisa formaremos un bola y la meteremos en un cuenco, la taparemos y dejaremos levar una hora.

proceso

Transcurrido este tiempo quitaremos el gas a la masa , dividiremos la masa en unas 5 porciones de unos 150 gramos cada una, bolearemos y dejaremos reposar unos diez minutos encima de la mesa de trabajo. Les daremos forma de barrita, aplanando y formando un churro dándole tensión y cerando bien los costados. Dejaremos levar unos 90 minutos, cortaremos para que greñen de una manera bonita y hornearemos con el horno caliente a 210 grados los primeros 5 minutos con humedad y 10 minutos mas a 2oo grados. Sacaremos y dejaremos enfriar sobre una rejilla.

bagetes dos

On egin!

 

Pan para torrijas. Torrijas tradicionales y mi receta favorita

No me apetecía hacer ninguna receta innovadora, estan bien las docenas de torrijas “diferentes” que me he cruzado por estos mundos virtuales pero el caso es que para mi una torrija es eso, simplemente una torrija. Este año he metido un cambio a la receta y es hacer el pan para torrijas en casa, un punto que ha sumado unos cuantos enteros a esta receta. Creo que el hecho de ser panarra ha dado un giro a mi cocina, ha abierto un abanico de posibilidades que antes no podía ser. No me siento muy identificada con la Semana Santa y mis recuerdos son escasos y vagos aunque algunos de una intensa sensibilidad. Recuerdo con amargura una de las veces que me llevaron a una procesión, tengo que reconocer que donde muchos veían emoción yo veía imágenes tenebrosas y gente con capirotes que a mis 7 años daban más miedo que otra cosa, la verdad es que no me gustó nada, imagino que el no sentirse identificado con esta santa fiesta hacía que la viera con otros ojos.

Si lo sé, se me ve el plumero ateo que tengo y ya es tarde para ponerle remedio. Con 8 años decidí que dios no existía y que yo nunca sería creyente, a pesar de ir a un colegio de curas esto no cambio. Recuerdo como una hermana de mi abuela, muy creyente ella, me intentó convencer pero yo ya  a mis 8 años era una niña con las ideas muy claras. Le dige una frase que selpultó sus ganas de serguir convenciendome: “Dios no existe porque si existiera no se hubiera llevado a mi padre”, le dige y ella usó esos recurscrueles de las religiones que se basan en la prohibición y el miedo. “Él se lleva a los mejores” me dijo. ¡Puff! peor me lo puso, así que desde entonces soy una atea convencida y con argumentos. Por otro lado admiro a los creyentes porque creer es mucho más dificil que no creer.

Historias trascendentales a parte para degustar unos ricos dulces de Semana Santa no hace falta ser creyente simplemente un estómago agradecido y ganas de compartir y degustar, de vivir tradiciones que para disfrutarlas no hace falta creer en ellas, al fin y al cabo todos los días creemos en cosas que sabemos que nunca pasarán como encontrar un político honrado o que alguien nos saque de este mundo donde estamos metidos. Estas también son cosas difíciles en las que creer.

PAN PARA TORRIJAS

pan de torrijas

Para la esponja:

50 gramos de harina de fuerza

50 gramos de leche

15 gramos de levadura

Para la masa:

300 gramos de harina de fuerza

8 gramos de levadura fresca

70 gramos de azucar

15 gramos de azúcar invertido o miel

65 ml de leche

65 gramos de mantequilla

1 huevo L

6 gramos de sal

 

Instrucciones:

Prepararemos la esponja mezclando los ingredientes y dejaremos tapada en un rinconcito de la cocina unas tres horas. Trancurrido éste tiempo pondremos todos los ingredientes y la esponja menos la mantequilla. Mezclaremos todo bien hasta tener una masa homogénea, en ese momento añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y la vamos integrando poco a poco. Amasaremos durante unos diez minutos, formaremos una bola y la dejaremos en un cuenco tapado entre una y dos horas.

A continuación desgasaremos y formaremos un bollo de forma alargada, aplanaremos y enrollaremos haciendo un poco de fuerza dándole forma de puro. Pondremos en una bandeja de horno, taparemos con un paño y dejaremos hasta que casi triplique su tamaño. Le haremos unos cortes marcando las rebanadas antes de hornear. Hornearemos a 180 grados unos 25 minutos, los diez primeros con humedad. Sacaremos y dejaremos enfriar sobre una rejilla. Para que las torrijas queden bien buenas habrá que dejar este pan uno o dos dias sin utilizar.

 

TORRIJA TRADICIONAL

torrijas tradicionales 

Ingredientes para unas 8 torrijas:

1/2 litro de leche

1 rama de canela

1/2 vaina de vainilla

3 cucharas soperas de azúcar

La piel de medio limón

La piel de media naranja

Huevo

Aceite de oliva

Azúcar y canela

 

Instrucciones:

Pondremos la leche, la canela, la vainilla, el azúcar, la piel de naranja y de limón y pondremos a infudionar. No hace falta que hierva, simplemente que se tomen los sabores y se deshaga el azúcar. Cortaremos el pan en rebanadas y con la ayuda de dos espumaderas o espátulas las empaparemos bien. Dejaremos sobre una rejilla, batiremos el huevo, pasaremos las torrijas con mucho cuidado por el huevo y las freiremos en una sartén con abundante aceite de oliva. Mucho cuidado con la temperatura del aceite, sacaremos a papel absorvente. Rebozaremos con azúcar y canela y si tenemos le pasaremos un poco el soplete para caramelizarlas.

 

MI RECETA FAVORITA

mi torrija

Infusionaremos al igual que la receta tradicional. Cortaremos el pan un poco más gordito y lo dejaremos empapar con la leche templada. Sacaremos directamente a un plato y la leche que ha sobrado dejaremos que vaya reduciendo. Pndremos azúcar sobre la torrija y caramelizaremos con un soplete. La reducción de la leche infusionada la pondremos al rededor de la torrija en modo de sopas.

¡Buen provecho!  On egin!

Flautas y grissinis. Dos recetas en una.

No tenía un buen día, sabía que le tenía que poner remedio por que he decidido sonreir a pesar de todo. Llovía, granizaba y hacía un frío pelón, vamos de esos días que si tienes suerte y no tienes que salir a la calle te quedarás en casita al calor del horno. Los que no tenemos chimenea (cómo me gustan), ni cocina de hierro (moriría por cocinar en una de ellas) encendemos el horno. Hacer de esas recetas pausadas, con tiempo sin que nada ni nadie te entretenga ni desoriente. Recetas y dias de los de desenchufar en teléfono y arrancar de la pared el tiembre de la puerta, todo menos el móvil que me entreteneís mucho y bien.

El caso es que me hice un café y abrí unos cuantos libros, leí, cogí apuntes e hice un batiburrillo con ellos. Pensé que sería divertido y ameno hacer unas flautas, además a mi pequeña le encantan y así le daría una sorpresa al salir del cole. Y las hice bien variados, con pimentón, curry y semillas varias, pero me sobró masa y ya no tenía tiempo para hacer más. “No hay problema”- pensé. La tape bien y la dejé en el frigo. Marta de Olasagasti, asidua visitante de Basollua quería unos cuantos y pensé que los de hoy iban a aquedar mucho mejor que los de ayer porque mi masa reposaba tranquilamente en la nevera. Así lo hice, dos recetas en una porque ninguna de ellas tiene nada que ver con la siguiente.

Asi que os traigo un 2X1. Me quedo con las del segundo día sin duda, mucho mas sabrosas, con mas toque de aceite de oliva. Para mi las primeras son flautas, quizás más paneras y los segundos son sin duda grissinis, con ese toque a aceite de oliva y hierbas frescas tan fatástico. Las dos son buenas, bonitas y baratas.

FLAUTAS

flautas presentación

INGREDIENTES:

160 gramos de Harina Recia Eco de El Amasadero

160 gramos de harina de fuerza

3 gramos de Malta enzimática

20 ml de Aceite de oliva virgen

10 gramos de sal

15 gramos de azúcar invertido o miel

6 gramso de levadura fresca

210 ml de agua

Semillas, especias (lo que más os guste)

 

INSTRUCCIONES:

FLAUTAS. 

flautas dos

Pondremos todos los ingredientes menos las especias o semillas, amasaremos hasta tener una masa homogénea y tersa. Haremos una bola y la dejaremos tapada levando durante una hora mas o menos. Transcurrido este tiempo desgasaremos y estiraremos con rodillo, dejaremos un grosor con de pizza pero no demasiado fina. Cortaremos tiras que iremos redondeando dándole forma de flauta y las iremos poniendo en la bandeja del horno con  papel de hornear.

fluautas proceso

Vaporizaremos agua y les pondremos las especias o semillas que mas nos gusten. Hornearemos a 180 grados unos 20/25 minutos. Tienen que quedar doradas y bien crujientes. 

 

GRISSINIS.

grissinis present

A la mitad de la masa de ayer añadiremos 50 gramos de harina panadera (si teneis recia mejor que mejor), 50 gramos de agua, 20 gramos de aceite de oliva, tomillo y albahaca fresca bien picada, escamas de sal y semillas de amapola.

bola grissini

Cortamos la masa del dia anterior en trozos, añadimos la harina, el agua y el aceite de oliva virgen, amasamos bien hasta conseguir una masa bien tersa. Dejamos levar una hora bien tapado con un paño en un rincón de la cocina. Transcurrido éste tiempo añadiremos las hierbas bien cortadas, amasaremos y estiraremos como en la receta de flautas. Con un brocha pintaremos los grissinis que tendremos colocados en la bandeja del horno y les pondremos un poco de sal en escamas. Hornearemos a 180 grados 20 minutos. Intentaremos que estos queden más finos que las flautas.

final grissinis

¡On egin!

Euskal pastela. Pastel Vasco. Gâteau basque. Recuerdos.

Somos afortunados los que vivimos por esta zona, nos llega la cultura francesa y además tenemos la suerte de que a media horita tenemos el País Vasco Francés. Para mi una zona con un punto, más bien un puntazo. Creo que me tira lo vasco con toque francés, imagino que será un poso que queda de mi infancia. Recuerdo con una sonrisa en la cara a mi tío Luis, ya os he hablado alguna vez de él. Fue uno de esos niños de la guerra que acabó viviendo el groso de su vida en Francia, allí encontró el amor en mi tía Anita y formó su familia. Vivía a las afueras de París, en un pueblecito de esos pequeños pero al que no le faltaba su pequeña boulangerie ni sus casitas con parcelas.

Recuerdo aquellos veranos que íbamos a pasarlos con él, aquellos extraños horarios de comidas y cenas, aquella voz que se oía a las seis de la tarde “¡Á table!”. Mi hermano y yo siempre queríamos jugar en el jardín después de cenar pero pasadas las siete de la tarde no se podía porque podíamos molestar a los vecinos. Tengo en mi memoria aquellas historias sobre mi bisabuela que me contaba mientras cocinábamos juntos, siempre me contaba que cocinaba en un restaurante de Bilbao y que lo hacía tan bien que se la llevaron a uno de los restaurantes mas conocidos de Madrid. Hablaba de ella con un brillo especial en los ojos, también recuerdo aquellas historias de cuando su madre los tuvo que meter en un barco en plena guerra, sin saber qué iba a ser de ellos pero sabiendo que tenían que salir de allí. Me contaba como su madre le metió dinero en un bolsillo que cosió para que nadie se lo quitara y las monjas que iban con ellos se lo acabaron quedando. Él se reía de todas las historias, esa risa que hacía que se pusiera colorado como un tomate, de esas risas contagiosas, era pura alegría. Aquella risa siempre me recordó a mi padre quizás por eso le quería tanto. Él siempre será de esas personas que no te acostumbras a que no estén, él forma parte de los mejores recuerdos de mi infancia.

Él me enseñó París de cabo a rabo, me enseñó que hay que reírse de la vida y que la felicidad se encuentra en las cosas más insignificantes. Me enseñó tantas cosas que sería imposible olvidarlo nunca, las guardaré como aquellos juguetes antiguos que guardaba en aquel desván de película donde tanto nos gustaba jugar a mi hermano y a mi. Esta tarta se la dedico a él, me imagino compartiéndola con él y riendo, porque siempre lo recuerdo riendo.

EUSKAL PASTELA

pastel vasco 1 

INGREDIENTES:

PARA LA MASA:

200 gramos de harina normal

100 gramos de almendra molida

150 gramos de mantequilla

1 pizca de sal

1 huevo + 1 yema

120 gramos de ázucar

2 cucharas soperas de Ron

PARA EL RELLENO

Crema pastelera (enlace de mi receta)

50 gramos de agua

70 gramos de ázucar

150 gramos de frambuesas y arándanos

 

INSTRUCCIONES:

 Empezaremos poniendo todos los ingredientes secos en un cuenco, la mantequilla la cortaremos el dados pequeños y los añadiremos a los ingredientes secos y iremos restregando la mantequilla con la harina y almendra hasta conseguir una textura de arena mojada. En ese momento añadiremos  el huevo y la yema, formaremos una masa homogenea, haremos un plancha gordita y la meteremos al frigo medi ahora tapada con film transparente.

preceso basque 1

Minetras se enfría nuestra masa haremos la crema pastelera (enlace), si no vais a meterle frutos rojos teneis que hacer el doble de crema pastelera, los dos formatos son tradicionales aunque siendo sincera la mayoría de las veces de usar fruta usan cerezas. Pondremos el agua y el azucar en un cazo y cuando haya cogido el primer hervor añadiremos los frutos rojos y baaremos el fuego, dejaremos cocinar durante unos 20/30 minutos.

proceso basque 2

Para la tarta utilzaremos un molde delmoldable al que le pondremos papel de hornear en la base. Estiraremos la mitad de la masa y la pondremos delicadamente hasta cubrir el fondo y los laterales, si se rompe no importa, le ponemos un petacho y ni se notará. Cubriremos el interior con la crema pastelera y sobre ésta la compota de frutos rojos que habremos preparado. Estiraremos con mucho cuidado la otra mitad de la masa  taparemos la tarta, cerraremos haciendo pequeños pliegues, si nos sobra masa podemos hacer lagún adorno, el trdaicional es un lauburu.

Pintaremos con huevo batido y hornearemos con el horno caliente a 180 grados unos 30/40 minutos. Sacaremos y dejaremos templar antes de comer, es una tarta que tradicinalmente se come templadita, nunca fría.

pastel vasco 2

On egin!

 

Tarta de queso Nueva York o Cheesecake New York. Llámalo como quieras.

Esta receta es como el mismísimo demonio, de verdad que no debería ponérosla y más sabiendo que la mayoría estáis ya con la operación bikini. Tengo un viaje pendiente a Nueva York y la verdad es que espero que no pase mucho tiempo hasta que pueda hacerlo. Tengo un par o dos docenas de viajes pendientes antes de que la vida pase, la verdad es que viajar era uno de mis hobbies favoritos, prefiero no pensar la última vez que salí al extranjero, bueno sí que Francia lo tenemos muy cerquita.

El caso es que Nueva York es una de esas ciudades que muero por conocer, quiero callejear, que me duelan los pies de tanto recorrer y conocer. Quiero comer, mirar lo altos que son los rascacielos, ir al baloncesto, a algún musical de Broadway, vamos que tendría que seguir ahorrando. Además no podré esperar a la jubilación porque seguramente eso no ocurra nunca, nuestro futuro es morir trabajando, supongo que lo de vivir lo podemos dejar para la siguiente reencarnación.

Cuando la corriente gris me lleva intento hacer un ejercicio de autoconvencimiento de que aquellos tiempos que fueron muchísimo mejores quizás algún día vuelvan. La verdad es que empiezo a estar cansada de tanta tristeza, malas noticias y pesadumbre, quiero que alguien me diga algo bonito, alguna buena noticia, ni tan siquiera la espero para mi simplemente que a alguien de los que me rodeáis os pase algo grandioso. De esas cosas que te llegan a ti, ¡quiero una buena noticia!

Mientras espero sentada a que eso suceda seguiré cocinando y agarrándome a esas cosas bonitas que tengo en mi vida. Mientras el destino decide si nos da una oportunidad yo se la daré a mi michelín para que siga viviendo en mi.

NEW YORK CHEESE CAKE

present 

INGREDIENTES:

 

Para la base:

1 paquete de galletas María

100 gramos de mantequilla

 

Para el relleno:

900 gramos de queso Philadelphia

200 ml de yogurt Griego

250 gramos de ázucar

3 huevos

Zumo y ralladura de medio limón

3 cucharas soperas de harina

Media vaina de vainilla

 

INSTRUCCIONES:

 

 Empezaremos triturando las galletas y mezclándola con la manetquilla semiderretida. Pondremos papel de hornear en el fondo del molde para bizcochos, de los que se pueden desmontar. Echaremos la galleta con la mantequilla en el interior aplastándo bien, meteremos en el frigorífico 10 minutos para que se endurezca ligeramente.

proceso

Para el relleno pondremos todos los ingredientes en un cuenco y batimos intentando no meter mucho aire en la mezcla, cuando tengamos todos los ingredientes bien integrado echaremos la mezcla en el molde de la tarta, daremos un par de golpecitos para que el rellenos quede bien asentado. Hornearemos a 150 grados 1 hora y dejaremos templar media hora más con el horno apagado y la puerta entreabierta.

La podemos comer así pero para mi lo mejor es acompañarla de una mermelada casera de frutos rojos, también podeís utilizar una mermelada comprada rebajada ligeramente con agua.

final

¡Buen provecho!  On egin! 

 

Pan de chocolate, nueces, naranja y canela. Mi receta.

 La matización de “Mi receta” es importante, quizás no lo sea porque exista por ahí alguna tan parecida como esa creencia de que en el mundo existe otra persona igual que tú. Puede ser, el caso es que cuando digo que una receta es mía es por el hecho de no haberla sacado de ningún sitio, una lee por aquí y por allá, coge ideas y aplica su intuición, conocimientos y sentido común. La verdad es que me suele funcionar y en este caso conseguí un pan perfecto, desde que lo probé tenía ganas de compartirlo con vosotros.

Hace un tiempo me comentaron que había muchos blogs que eran un fraude por el hecho de no decir de dónde sacan las recetas, yo vivo más despreocupada y pienso que las recetas van y vienen inspirando a las personas en sus cocinas. Pienso que casi todo está inventado y que con toda seguridad alguien hizo por primera vez croquetas aunque no tengamos el conocimiento de quien fue. Lo que si hay que ser es legal y si sacas una receta al pie de la letra o tan solo cambiando un ingrediente citar la fuente sería lo correcto aunque tampoco hay que pasarse de puristas y pensar que todo está copiado, yo me niego.

Una servidora tiene cientos de recetas publicadas y creo recordar que copiadas son tan solo menos de cinco de ellas, las demás todas toditas son mías, pensadas, ingeniadas y elaboradas por mi mismas y mis trastos de cocina. No busqueis lo auténtico, en ninguno de los ámbitos de la vida porque ése es un tema que está en peligro de extinción.

PAN DE CHOCOLATE, NUECES, NARANJA Y CANELA.

 

pan de naranja, chcolate y nueces

INGREDIENTES

400 gramos de harina panadera

100 gramos de harina integral de fuerza

8 gramos de sal

250 ml de agua

50 ml de leche entera

10 gramos de levadura fresca

10 gramos de azucar inevrtido o miel

1 gramos de Malata enzimática

20 gramos de mantequilla

100 gramos de gotas de chocolate negro

125 gramos de nueces buenas

1 rama de canela

1 cucharilla y media de polvo de naranja

PROCESO

Empezaremos mezclando todos los ingredientes menos la mantequilla, las nueces y el chocolate. Para darle ese sutíl sabor a canela infusionaremos la leche con la ramita de canela, dejaremos enfriar antes de utilizarla. Cuando hayamos amasado durante uno diez minutos añadiremos la mantequilla en punto pomada, amasaremos otros diez minutos o hasta conseguir una masa tersa y suave, añadiremos las gotas de chocolate y las nueces. Dejaremos reposar la masa en un cuenco tapado con un trapo durante unos 45 minutos.

proceso

Trasncurrido este tiempo amasaremos  ligeramente y formaremos de forma alargada a modo de pan de molde y meteremos en un molde para cake. Taparemos con un trapo y dejaremos levar hasta que casi triplique su tamaño. A continuación hornearemos a 200 grados con humedad los primeros diez minutos, un total de 30/35 minutos. Sacaremos y dejaremos templar sobre una rejilla.

On egin!