Mi verano The Loaf in a Box

Asi es cómo recordaré siempre el verano de 2012. Lo recordaré como ese verano en el que aprendí a hacer pan de verdad. Eneko nos dió la idea de hacer del dia de hoy el #diadetheloaf y a mi me pareció muy bien por muchas razones, por todo lo que nos han hecho vivir y saborear. Hay sabores y olores que pasarám a formar parte de mi rinconcito de los recuerdos, esos archivos de memoria que nos acompañan toda la vida.

El caso es que me puse a pensar en qué receta de las que había aprendido este verano les iba a dedicar. ¿Quizás una focaccia? ¿Unas cibattas? ¿Pan de leche? ¿Pan de centeno? Imposible decidirse, asi que he decidido hablar de lo que ha supuesto The Loaf en un verano para mi un poco extraño.

No sólo he aprendido ha hacer pan, he conocido gente muy interesante, eso también me lo llevo en mis recuerdos. The Loaf se ha convertido en un punto de encuentro entre gentes con un fin común, el pan. Quizas con el tiempo sepamos darle el valor que tuvo este magnífico proyecto del que tanto se ha hablado.

Hoy cierran sus puertas, se han ganado un descanso porque han trabajado como autenticas bestias panarras y sé que mas de uno está deseando irese a la India, Londres o Dios sabe a donde. Se que otros cuantos sufriran un síndrome de Estocolmo de esos containers donde han metido tantas horas.

Parece mentira todo lo que me llevo, todo lo que he aprendido y todo lo que he disfrutado. No se con que receta quedarme. Lo que si se es cual representa todo lo aprendido este verano. Mi pan blanco de masa madre quizás sea lo que mas engloba todo los conocimientos que he adquirido.

Conseguí que mi masa madre trabajara muy bien, lo viví como si de un truco de magina se tratara. No sólo eso, también conseguí hacer un pan magnífico en casa. No podía imaginar que en casa se podía hacer un pan tan de verdad.

Todos esos panes que hemos disfrutado y descubierto. Esas tardes de domingo de cursos con Iban. Mágnificos todos, interesantes y muy instructivos. Todo lo que tengo que desarollar de ese curso de masas y métodos. Cuanto que degustar con el de panes italianos y cuanto que descubrir con el de panes suecos. Hemos viajado sin movernos de San Sebastian.

Todo tiene un fallo, no todo iba a ser perfecto. Esto de dejarnos asi, sin mas. Esa nostalgia que sentiremos por no poder pasar por allí y preguntar que es lo que habían hecho ese día. Irte a casa con tu pan como si fuera un tesoro y pensar cómo degustarlo. Lo mas importante ha sido apreciar, saber valorar que es un pan de verdad, un algo autentico, de esas cosas que se pierden entre lo insulso y anodino.

Solo queda agradeceros estos meses de harinas, panes y vivencias. Agradeceros tambien el amplio abanico que habeis abierto en mi cocina y solo tener la esperanza de coincidir con vosotros algun dia. Hasta pronto.

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¿Te vienes a cocinar conmigo?

Hoy os propongo un plan divertido, ademas tengo ganas, muchas ganas. Me parece un plan diferente, entretenido y ademas sabroso. Este dia conjuga mis dos pasiones, la enseñanza y la cocina, ademas tengo ganas de reirme con vosotros. No penseis que va a ser algo solamente didáctico, para mi lo mas importante es que sea divertido.

Asi que la pregunta no se si debería ser ¿te vienes a cocinar conmigo? o ¿te vienes a echar unas risas conmigo? Por mi las dos estan bien porque no os penseis que no vais a aprender nada.

En este día elaboraremos 3 platos, por 3 causas diferentes que a continuación os voy a contar. En el primero de ellos aprenderemos cómo presentar un plato bonito, como en los restaurantes. El segundo de ellos será algo más técnico y aprenderemos a hacer una masa y en el tercero de ellos aprenderemos a hacer un postre sencillo pero que queda muy curioso y rico.

Asi que ya sabeis, si quereis pasar el sábado 6 de octubre en Basollua cocinando, comiendo, charlando, riendo y aprendiendo no os lo penseis dos veces. ¿El precio? 25€. ¿Qué mas se puede pedir?

¡Os espero!

Curso de Biscayenne, comida en Basollua y todo lo que vino después

Para  nosotros que somos la generación que vimos los primeros teléfonos móviles y vimos nacer internet nos cuesta acostumbrarnos al arma que tenemos entre manos. Llevo un tiempo dándome cuenta de que realmente sí se puede conocer gente y muy interesante ademas, por estos lares.

No deja de ser curioso que veas por primera vez a una persona pero que entables conversación como si os conocierais de toda la vida. Tener esa convicción de que si coincidieras con esas personas seguramente  formarían parte de tu vida de alguna manera. Eso me pasó ayer. Fue un día de curso, comida, risas y desvirtualización.

Asi he bautizado a este tema en cuestión. Conocer twitteros fisicamente para mi es una desvirtualización en toda regla. Este verano ya van unas cuantas y aunque siendo sincera siempre congenias mejor con unos que con otros no he tenido ninguna decepción. Ayer fué un dia divertido. Vino Biscayenne desde su Santutxu natal a pasar la mañana con unos simpáticos Giputxis. Nos enseñó a hacer barritas energéticas con melocotón y unas ricas magdalenas caseras de cerezas.

Ademas teníamos la buenísima suerte de comer en Basollua, templo de Loren. Nos deleitó a la animada tropa que estábamos alli con un magnífico arroz con verduras, un riquísimo bonito con tomate y un postre que para mi es una delicia, melocotones asados con crema con gengibre.

La verdad es que no faltó de nada. Hasta vino Leticia de Mipatatacorazón con todas sus pequeñas y preciosas joyas de temática gastronómica. Unas auténticas cucadas, sobre todo para mi, que esas cositas si que me gustan.

Creo que Loren debería tomar nota y plantearse el otoño con unos cuantos cursos con comida como el de éste sábado, estoy segura de que hay mucha gente interesada en asistir.

La nota musical nos la dejó Carlos alias @cbponybravo. Canción malísima donde las haya pero las risas que nos hizo pasar no las cambio ni por la mejor canción de la historia. Si no quereis que se os pegue una mala canción ni se os ocurra abrir el enlace. Estais avisados.

Salmonetes con vinagreta de tomate, pimientos de Gernika y Extreme tostado

Tenemos The Loaf in a Box en San Sebastian. Un proyecto fantástico. No voy a dedicar este post a ensalzar la buena labor que hacen porque eso ya lo ha hecho mucha gente.

Hoy os quiero hablar de lo que son los recuerdos. Esas pequeñas historias que guardamos en nuestras mentes y nuestros corazones en forma de imagenes, sonidos, olores e incluso sabores.

Esto es lo que me pasó cuando probé el pan de The Loaf por primera vez. Lo compré y me informaron de que lo dejara reposar, que estaría mejor, incluso me aconsejaron que esperara al dia siguiente. No me pude resisitir y camino de mi moto tuve que comer un trocito.

Lo mordí y me trasladé a mi infancia, se paró el tiempo. Me pasó como el Señor Ego en la pelicula de Ratatouille cuando come el ratatouille de Remy. Fue una experiencia que seguramente formará parte de mis recuerdos. Con los años recordaré el pan de The Loaf como aquel de caserío de cuando era pequeña. Que sensación mas placentera, que bonito, esos segundos de endorfinas que te hacen simplemente feliz con un pedacito de pan, un pedacito de algo verdadero.

Y me pareció tan verdadero, tan auténtico que no podía dar crédito a lo que mi paladar estaba degustando. Avisé a amigos y familiares de lo fantástico que es el proyecto de Iban Yarza, Dan Lepard y los chicos de La Salsera. Tan grande me parece que me va a costar despedirles en Septiembre. Mientras tanto, todavía quedan muchas ricas y excitantes experiencias, disfrutaré de ellos y de sus maravillosos panes.

Con todo esto, me apetecía dedicarles un plato. Tenía que ser una receta auténtica, como lo son ellos. Se congregaron los astros en mi casa y junté tomate de verdad, pan de verdad, pimientos de Gernika, AOVE y salmonetes. Todo tan auténtico como ese perfecto pan Extreme de The Loaf.

SALMONETES CON VINAGRETA DE TOMATE, PIMIENTOS DE GERNIKA Y EXTREME TOSTADO.

INGREDIENTES:

1 o 2 salmonetes por ración

1 tomate de caserío (de verdad)

Sal en escamas

1 ajo

Cebollino picado

Pimientos de Gernika

AOVE

Vinagre de Jerez

Pan Extreme de The Loaf in a Box

 

 

ELABORACIÓN:

Esta receta la hice en un momentito para cenar. Se me ocurrió que el sabor intenso a mar de los salmonetes con el tomate y el Extreme contundente de The Loaf eran una combinación perfecta.

Empezaremos haciendo la vinagreta de tomate. Para esto necesitamos el tomate despepitado, pelado y cortado en daditos. Picaremos bien pequeñito el ajo y el cebollino. Metemos en un cuenco el tomate en dados, el ajo picado y el cebollino picado. Añadimos una pizca de sal y 4 cucharadas de AOVE por una de vinagre de Jerez, mezclaremos y reservaremos.Freiremos los pimientos de Gernika en una sartén con un buen chorro de aceite hasta que estén dorados. A mi me gusta salarlos una vez se hayan frito.

Para hacer los lomos de salmonete ponemos una plancha o sartén con un chorrito de aceite de oliva, cuando esté caliente añadiremos los lomos de salmonete por la parte de la piel a la cual habremos hecho unos cortes para que no se nos encoja.

Dejaremos que se cocine por la parte de la piel a fuego fuerte hasta que veamos que el color a cocinado empieza a subie y abarca las tres cuartas partes de l pescado, en ese monto le damos la vuelta y en pocos segundos lo sacaremos y salaremos con sal en escamas.

Para montar el plato pondremos 2 rebanadas de Extreme tostado, sobre éste un poco del tomate aliñado. Los lomos de salmón los pondremos encima del pan, a un lado los pimientos de Gernika fritos y sobre el salmonete y el pan una buena ración de la vinagreta de tomate, terminaremos con un poco de cebollino picado.

¡Buen provecho!  On egin!

¿Cuanto cuesta vivir en el marco incomparable?

La verdad es que soy una enamorada de mi ciudad, es fácil presumir de la belleza de Donosti. Todo el que pasa por aqui se queda enamorado de ella. Decimos mucho de los Bilbaínos pero lo de los Donostiarras también en muchas ocasiones ralla lo excesivo.

Si, tenemos una ciudad preciosa y aunque el tiempo no nos acompañe en muchas ocasiones sabemos disfrutar de ella. Podría explayarme en poner a San Sebatian por las nubes y seguro que nadie tendría nada que objetar.Podría dedicar este post a poner fotos bonitas,a contaros porqué El Peine del Viento es mi lugar para pensar, porqué me emociona la Plaza de la Constitución, porqué me gusta pasear por el puerto o porqué cada vez que paso por Duque de Mandas no puedo evitar recordar que ahí estuvo Atotxa, el campo de fútbol de la Real Sociedad y un sinfín de anecdotas sobre los recobecos de esta ciudad.

Voy a hacer algo mas difícil en este post y es criticar,pero criticar de una manera constructiva y argumentando todo lo que pienso. Me parece que a veces pecamos de mirarnos el ombligo en exceso y muchas veces esto nos hace perder la perspectiva de las cosas. Entiendo que el nivel adquisitivo de las comunidades autonomas de este santo país no es el mismo pero hay cosas que no son de recibo.

Y el otro día viendo un programa de humor de la ETB me topé con un sketch que englobaba todas esos grandes peros que tiene mi ciudad. El tema “pintxos” es un autentico escándalo y no tanto por esos locales que nos deleitan con pequeños bocados dignos de grandes restaurantes, hablo de pintxos normales y corrientes. Ya puede ser un pintxo de tortilla de patata, una croqueta o un pintxo de chatka. Cualquiera de ellos en cualquier sitio nos los cobran a un minimo de 1,80€ (300 pesetas señores), y en la gran mayoría de las ocasiones pagamos por una croqueta mala, una tortilla mediocre o una chatka de oferta de supermercado.

Peor todavía me lo ponen los que quieren ir de innovadores poniendo unos hilillos de reducción de módena, unos germinados o unas escamas de sal sobre un pintxo y se sienten con la legitimidad de cobrarnos de 2 euros para arriba.

No puede ser y este invierno los hostelero se han dado cuenta de la bajada de afluencia en sus bares. A la gente no le llega. Los hosteleros han puesto en marcha varias iniciativas. Entre ellas el pintxopote que esta funcionando muy bien, se hace una vez a la semana, va por barrios. Consta de un pintxo y una consumición por 2 €, en este caso hay locales que se lo curran mucho y el boca a boca funciona fenomenal.

Tuvimos también el Keler Pintxo Week, una oferta interesante que  por el módico precio de 10€ nos deleitaban con 4 pintxos y 2 Kelers. La verdad es que probé sitios estupéndos, mi preferido Bokado, ya os hablé de él y el peor sin duda el Restaurante Txuleta.

Tengo que decir que su croqueta de txuleta era maravillosa y su crujiente de morcilla con manzana mas que digno pero llegó el pintxo que englobaba todo lo que quería exponer en este post. Si lees “pintxo Donostiarra” ¿Qué esperarías? Viendo la ciudad que tenemos algo maravilloso ¿no? Madre mia cuando vi lo que era. Un volovan de supermercado seco y rancio relleno de chatka con mahonesa, eso era el pintxo Donostiarra. Ademas este pintxo iba acompañado del “nosalero” y la “nosonrisa” del camarero, algo que me cuesta mucho digerir. El caso es que este es otro timo mas y te das cuenta cuando bajas al sur y con tu cervecita o tu vino te sacan esas tapitas tan estupendas y entiendes que vivir en un marco incomparable tiene un precio.

Bokado San Telmo. Arte en miniatura.

La empresa Bokado es de lo mas puntero en catering, incluso despegando a nivel nacional. En San Sebastian también tiene el restaurante del Aquarium, con una cocina de alto nivel y unas vistas maravillosas al puerto y a la bahía de la Concha. En Semana Grande es un privilegio cenar en su terraza y ver los fuegos artificiales mientras comes el postre o te tomas una copa.

El Museo San Telmo está recién reformado y Bokado ha querido formar parte de este nuevo poyecto. Han conseguido tener su propio espacio con una amplia terraza y un interior que invita a la calma, el sosiego y la tranquilidad. Nos rodean libros, copas de vino y unas cuantas recetas explicadas con dibujos en sus paredes.

Nos sentamos en unas amplias mesas con diversos folletos de información sobre el museo, el restaurante y de las diferentes actividades que nos esperan en la ciudad. La luz natural que entra por los amplios ventanales es la que predomina en el interior, teniendo solamente unos cuantos puntos de luz estrategimante colocados.

Aproveché a probar unos cuantos de sus pintxos.

  • Anchoas asadas del muelle en ensalada con maíz.

En su conjunto hace un bocado delicioso. La untuosidad del aguacate con el toque de la anchoa asada, el crujiente de los kikos asi como el dulzor del maíz, hace de éste pintxo unammezcla explosiva que funciona a la perfección.

  • Risotto de carabineros.

El arroz cremosos pero suelto, acompañado de un toque de mahonesa de ajo y un carabinero a la plancha coronandolo hace que este pintxo no defraude. Es un valor seguro, sin riesgo y muy acertado.

  • Carrilleras con piña asada.

Cuando no necesitas cuchillo para comerte una carrillera es la mejor señal y la mejor crítica. La combinación con la piña sada en su punto de textura y dulzor, mas el toque amargo de la espuma de almendras hacen del conjunto un pintxo que no decepciona a nadie. Simplemente perfecto.

  • Taco de vacuno con patata a la vainilla.

Este es el que parece el pintxo mas sencillo de todos los que comí. Al comertelo te das cuenta del mimo que se ha puesto en este plato. La carne en su punto, dorada por fuera y roja por dentro con su punto de sal en escamas. La patata es lo que mas me sorprendió, a simple vista una patata normal. Por fuera cuadrada pero laminada en su inetrior y con ese punto a vainilla que le da un toque impresionante. Me quedó la curiosidad de ver su helaboración para que quedara laminada, crujiente y tierna. Excepcional.

No perdais la oportunidad de conocer este nuevo local de San sebastian y en un enclave tan emblemático como es el Museo de San Telmo.